¿Tu auditoría interna cumple el requisito 9.2?
No mide qué tan maduro está tu sistema. Mide si la auditoría interna que ya haces sirve de algo: cómo se programó, quién la hizo, en qué se apoyaron los hallazgos y qué pasó después.
Ten a la mano tu último informe de auditoría interna — o al menos la fecha en que se hizo y quién la hizo. Sin ese dato el diagnóstico se contesta de memoria y el resultado vale menos.
Retomamos donde te quedaste: paso 1 de 4.
Tu sistema y su alcance
Tres datos. Son exactamente los que hacen falta para cotizar una auditoría, así que si después pides una cotización ya no los vuelves a teclear.
Los que quedan cubiertos por el sistema de gestión, no la nómina completa.
Planta, oficina, sucursal, almacén: cada domicilio cuenta.
Con una línea basta: «producción y embarques», «toda la operación menos ventas», «la planta de Querétaro».
Cómo se planea y quién audita
Seis preguntas y un dato. Si no han hecho ninguna auditoría todavía, contesta pensando en cómo la harían.
En qué se sostiene y qué pasa después
Seis preguntas sobre la evidencia de los hallazgos y sobre lo que ocurre cuando la auditoría termina.
Tu resultado
Tu auditoría interna frente al 9.2
— de 12 prácticas evaluadas están en rojo
Ninguna práctica en rojo. El reporte completo te dice qué reforzar en las que quedaron a medias.
Desbloquea tu reporte completo
Tus hallazgos con el inciso del 9.2 que cada uno toca, los tres pasos para cerrar cada brecha, las 12 prácticas una por una y tu enlace permanente para compartirlo con la dirección.